La gran noticia (y no es lo que pensáis)

Post: The big announcement (and it’s not what you think) by Jen in Altered Type. Traducción propia del inglés.

Jueves, 13 de septiembre de 2012

“Me siento aligerada esta semana. Camino confiada y resuelta, y no es a causa del tiempo soleado que estamos teniendo. Trazo los orígenes de esta ligereza a un anuncio que hicimos la semana pasada a mi familia inmediata. El tipo de anuncio que sentíamos que era hora de hacer. No fue lo que esperaban, estoy segura.

“Octubre marca el final de cinco años de tratar de tener nuestra propia familia, sin éxito“.

Fui escueta.

“Como las personas suelen anunciar las buenas nuevas, la nuestra es que hemos comenzado la fase dos juntos, como pareja sin hijos. No tenemos idea de lo que nos depara el futuro, pero podemos sentir entusiasmo de nuevo.

Confrontativo; tal vez.

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“La menopausia, esta gran oportunidad”, de Eulàlia Pàmies

Publicado en la web Ella y el abanico (06/05/2014)

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Acompañar a nuestras hijas en su primera regla

La menarquia o primera regla es uno de los momentos iniciáticos en la vida de una mujer. Por eso es importante que las niñas lo puedan vivir desde la confianza y la celebración y no, como lo vivimos en nuestra generación, desde la culpa, el miedo y el menosprecio del cuerpo femenino y su sexualidad. La comprensión y aceptación de nuestra naturaleza cíclica, que nos acompañará durante varias décadas de nuestra vida, es indispensable para poder crecer saludable y en sintonía. Para sacar el mayor partido de los dones del ciclo menstrual, es importante que las mujeres los conozcamos, los experimentemos y los podamos transmitir a las siguientes generaciones (hombres y mujeres) mediante nuestra aptitud y nuestro ejemplo. No valen los discursitos incongruentes. Por eso, cambiar la percepción del ciclo menstrual exige un gran esfuerzo de nuestra parte pues pertenecemos a una generación que, a grandes rasgos, percibe el ciclo menstrual como un incordio (doloroso o no), como una vergüenza que esconder. Ni se nos ocurre pensar que hay algo de positivo en nuestro “síndrome premenstrual” y en nuestra regla, y que podemos sacar partido de ello. “¿Es que acaso lo hay?”, estaréis pensando algunas. Bien, yo os animo a investigar, a observar, a sentir. Sigue leyendo

Minientrada

La violencia cotidiana

A veces me sorprendo maltratando a mis hij@s. No es un maltrato físico, no, es más bien el maltrato de los gestos, las miradas, el victimismo, el silencio, la manipulación, el sadismo… De todos los tipos de violencia que aparecen representados en La Naranja Mecánica de Stanley Kubrick, la de los padres del adolescente delincuente protagonista (que no quieren ver, que no les importa, que todo les parece bien mientras no de problemas en casa) es la más inadvertida pese a su evidente carga cínica y su total falta de empatía. Y, sin embargo, en nuestra sociedad apenas hablamos (porque la tenemos validada) de ese tipo de violencia cotidiana que ejercemos los adultos hacia los niños. Muchas veces me doy cuenta: exijo (y acabo imponiendo) a mis hij@s, que acaban de empezar a vivir, mucho más de lo que me exijo a mí misma en mi relación con los demás. “¿Es tu niño bueno?”, me preguntan al conocer a mi bebé. Niños buenos, niños malos, desde la cuna (en función, claro, de las molestias que nos ocasionan). ¿Qué forma de dañar puede ser más efectiva que la que enjuicia la propia naturaleza de un ser tan  vulnerable, poniendo en tela de juicio el amor de los adultos?. Qué terror más espeluznante; todavía resuena en mí su eco.

“El amor cuando no hay un duro” de Joaquín Luna en La Vanguardia

(09/04/2014)

Hay mujeres que se lo merecen todo: tiempo, fidelidad, paciencia, comprensión y -finalmente- lo mejor del recuerdo (va por usted).

-Ya, pero no me atrevo a decirle que su plan es fantástico pero voy mal de dinero. Antes no la veo y me invento una excusa que decirle la verdad.

Mi amigo anda atribulado (nunca me invento amigos: ojalá fuera yo el protagonista). Conoció a una mujer casada, notaria, francesa, cuya foto cautiva: una mujer de apenas cuarenta años, elegante y con un halo de estabilidad sugerente. Mantuvieron una charla fugaz y ella -sorpresa- le hizo llegar uno de esos mensajes que no comprometen. Y mi amigo no es tonto.

Sin más, se citaron en una ciudad hecha a medida de un encuentro de 24 horas entre dos desconocidos. Y no fue París, que tiene ritmo de 72 horas, sino una de esas deliciosas capitales de provincia cuya belleza no abruma y donde el tiempo cunde (¡cuántas parejas no se habrán suicidado en escapadas románticas a Florencia!). Funcionó el magnetismo cinematográfico de los dos desconocidos que se atraen y se citan a sabiendas de que no hay futuro. Mi amigo estaba radiante y quiso lo mejor: el mejor hotel, el mejor restaurante, el mejor desayuno… Y se pateó mucho dinero e invitó a todo, no por chulería ni prepotencia, se lo gastó porque lo tenía ese día, porque ella se lo merecía y la situación también. ¿Acaso hay otra forma de vivir?. Sigue leyendo

Vídeo

De nuevo, “La luna en ti”

Es la segunda vez que sirvo este fantástico documental sobre la menstruación en el Café Afrodita. Según me dicen Ana y Ana, no es fácil encontrarlo en la carta. Mis disculpas, no soy la panacea del orden, como habéis averiguado. Espero que esta vez sí lo disfrutéis. Es largo pero merece la pena. Un beso.

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