“Anda y que te ondulen” por Elvira Lindo en El País

El País, 20 de febrero de 2016

Hay muchas maneras de hacer que una mujer se calle. Una es la directa, cállate. Está la muy habitual de no cederle la palabra. O cedérsela pero no escucharla. La más ruin de todas: ridiculizarla hasta conseguir que se amedrente. Hay ocasiones en las que para callar a una mujer se busca la complicidad del marido, “por favor, cállela usted”. Se diría que son prácticas anacrónicas, pero no. Basta con escuchar a Trump: “¿Cómo una mujer (Hillary Clinton) que no ha sabido satisfacer a su marido va a ser capaz de satisfacer a un país?”. O esa frase lapidaria del supercuñado de Rita Barberá: “Si me entero de que mi mujer ha pagado 1.000 euros al PP la corro a bofetadas”. En esta semana fantástica, alguien me enseñó el tuit de un conocido periodista que compadecía a mi marido que (como hombre de cierto músculo moral, decía el tipo) debía de estar asqueado con algunas de mis piezas periodísticas. Lo escribía de manera más grosera, a ustedes les evito la vergüenza de comprobar cuánta bilis cabe en 140 caracteres. Ay, pobres los maridos de las mujeres que se expresan libremente, lo que deben de sufrir. Sigue leyendo

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“La batalla más formidable por la dignidad” de Soledad Gallego-Díaz, El País

El País, Domingo (18/05/2014)

Una de las más grandes luchas de la historia por los derechos civiles se está desarrollando ante nuestros ojos, casi sin que lo advirtamos. Es la lucha de centenares de miles de niñas y adolescentes por ir a la escuela y recibir una formación que les ayude a independizarse de las estructuras sociales y religiosas que les niegan el acceso a las reglas que rigen en beneficio de los hombres. Es una guerra invisible, una rebelión que se extiende poco a poco, y que, inexplicablemente, no ha logrado despertar nuestro interés, nuestro apoyo, pese a que se trata de la más formidable batalla que se pueda dar por la dignidad del ser humano, ya que la están librando tercas niñas pequeñas y arriesgadas maestras y maestros, que se juegan la vida ayudándoles a esconder libros bajo los burkas. Sigue leyendo

“La menopausia, esta gran oportunidad”, de Eulàlia Pàmies

Publicado en la web Ella y el abanico (06/05/2014)

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“Negra, lesbiana y mala madre” de Elvira Lindo, El País

El País (01/06/2014)

No es fácil ser mujer y estar a la vista de todo el mundo. Se puede estar a la vista de todo el mundo por distintas razones: por tu propia actividad profesional o por la de tu pareja. En algún endemoniado caso coinciden las dos circunstancias, entonces, la mujer en cuestión ha de estar preparada para tener la culpa. ¿La culpa de qué? De lo suyo y de lo ajeno. La mujer, en la imaginería popular, es la que maneja los hilos en la sombra. Eso permite al hombre mandar sin ser absolutamente responsable de lo que hace.

En estos días, he leído aquí y allá reportajes sobre las mujeres-de: un aleccionador reportaje en el que se explicaba con detalle cómo cazar a un hombre poderoso, poniendo como ejemplo a Elena Ochoa, la esposa del arquitecto Norman Foster; otro, en el que se redimía a Arias Cañete de sus requiebros machistas desvelando que en casa es su mujer quien manda, y hasta una crónica que daba a conocer al gran público cómo es la mujer que conquistó el corazón de la nueva estrella política, Pablo Iglesias. Las mujeres siguen dando un toque de color, alumbran los reportajes y permiten a los periódicos ofrecer ese toque de papel couché que los lectores serios sólo se conceden cuando van a la peluquería. Sigue leyendo

Cita

La consigna “sé linda, amable, cariñosa y no te quejes” corre por la sangre del inconciente colectivo de la mujer hace tantos años como los años que hacen que las mujeres miraron su primera menstruación y sintieron vergüenza, susto, rechazo o asco; o sea, desde el momento en que el alma de la mujer empezó a ser invadida por voces críticas patriarcales.

Graciela Cohen, Amar y permanecer

“Johansson y otras chicas del montón” de Elvira Lindo en El País

El País, 27/04/2014

¿Se ha fijado usted en el marcado espacio que suele haber entre los muslos de las modelos que anuncian bañadores? Es como si el pubis de esas chicas estuviera dibujado con un tiralíneas que definiera una línea recta entre las ingles. Pobres, esas modelos que vemos en la publicidad no pueden experimentar el placer que las mujeres del montón sentimos cuando en verano, yendo con vestido, la mollita interior de un muslo acaricia la mollita del otro. Es un placer barato y valioso. Sigue leyendo

“¿Se acuerdan de aquello?” de Elvira Lindo, El País

Suplemento Domingo (04/05/2014)

Si en España los canales deportivos están que arden con ese partido entre un Madrid y otro Madrid que se presenta en el horizonte, aquí en los Estados se han dedicado estos días a exprimir, como solo los periodistas deportivos saben hacerlo, las palabras de Donald Sterling, el propietario del equipo Los Angeles Clippers. Alguien filtró la conversación que el viejarraco Sterling había mantenido con su joven novia en la cual se despachaba a gusto contra los negros. La filtración le ha defenestrado. Eso si no le obligan a vender el equipo. La discusión entre Sterling y su amante venía a propósito de una foto que esta colgó en Instagram con el jugador Magic Johnson. Este anciano podrido de dinero le advertía que no pensaba tolerar de ahí en adelante que su novia llevara negros a los partidos y menos que se hiciera fotos con ellos. Esa fue una de las perlas de una pelea lamentable en la que el empresario aderezó su racismo con una profunda misoginia. Sigue leyendo