Vídeo

“Los nuevos retos de la educación”, por César Bona

Anuncios

Sheila Heen: “Hay cosas de uno que sólo pueden decirle los demás”, en La Vanguardia

La Contra de La Vanguardia (10/06/2014).

Entrevista de Lluís Amiguet a Sheila Heen, profesora de Negociación en Harvard; autora del best seller “Difficult conversations“.

Cuanto más poder tienes, más tiempo dedicas a negociaciones difíciles.
Si gozas de una vida plácida, es que no pintas nada.
Y el gran problema de los que mandan es que nadie les dice sus defectos, por eso suelen darse cuenta de ellos cuando ya es tarde para corregirlos…
…Y para salvar el cargo.
O la pareja, o la amistad, o el respeto de los demás. Por eso es tan importante aprender a discernir qué hay de cierto en una crítica.
¿No hay que saber también ignorarlas?
Siempre hay algo de verdad en ellas: incluso en los insultos de tu hijo de 11 años en una rabieta, y has de aprovecharlas para mejorar.
Tomo nota.
Pero la mayor parte de las reacciones que provocan tus defectos son mudas.
¿…?
Son ese correo que no te enviaron, porque despreciaste a la secretaria y ella “se olvidó” de ponerte en lista; o esa reunión a la que nadie te convocó por lo que llegas a berrear cuando alguien te lleva la contraria; o la fiesta a la que nadie te invitó por tus chistes de mal gusto cuando te tomas dos copas…
Casi mejor no enterarme.
Queremos que nos quieran tal como somos, pero también aspiramos a ser mejores.
¿Son dos deseos irreconciliables?
La madurez es saber conciliarlos. Ser capaz de admitir una crítica sin dejar de confiar en ti mismo y discernir y aprovechar lo que hay en ella de cierto para corregirte.
¿Cómo? Sigue leyendo

La memoria de los cuentos

Tengo la suerte de tener como padre a un gran narrador. Sin embargo, durante mi infancia tenía sus energías puestas en surcar otros mares así que, treinta años después, aquí me tenéis, esperando con ansia cualquier historia suya que me transporte a otros mundos, a otros tiempos. Él ignora que escuchar sus correrías una, y otra, y otra vez me genera un placer intenso. Viendo cómo está el percal, pronto no tendrá con quien hablar de política y entonces mi niña sedienta de fábulas lo acaparará todo para ella. ¡Uf!  Un buen cuento (de los de mundos mágicos, niños pícaros, dragones, princesas, ogros, brujas y hadas), bien narrado, nunca se olvida. Tampoco olvidamos al contador, porque nos dedica atención, tiempo y cariño. Cuando se hace desde el corazón, un cuento oral es el mejor regalo posible porque nos ayuda a transitar por la vida, a adaptarnos, a fluir, a conectar con nuestra magia interior. Sigue leyendo

Minientrada

La violencia cotidiana

A veces me sorprendo maltratando a mis hij@s. No es un maltrato físico, no, es más bien el maltrato de los gestos, las miradas, el victimismo, el silencio, la manipulación, el sadismo… De todos los tipos de violencia que aparecen representados en La Naranja Mecánica de Stanley Kubrick, la de los padres del adolescente delincuente protagonista (que no quieren ver, que no les importa, que todo les parece bien mientras no de problemas en casa) es la más inadvertida pese a su evidente carga cínica y su total falta de empatía. Y, sin embargo, en nuestra sociedad apenas hablamos (porque la tenemos validada) de ese tipo de violencia cotidiana que ejercemos los adultos hacia los niños. Muchas veces me doy cuenta: exijo (y acabo imponiendo) a mis hij@s, que acaban de empezar a vivir, mucho más de lo que me exijo a mí misma en mi relación con los demás. “¿Es tu niño bueno?”, me preguntan al conocer a mi bebé. Niños buenos, niños malos, desde la cuna (en función, claro, de las molestias que nos ocasionan). ¿Qué forma de dañar puede ser más efectiva que la que enjuicia la propia naturaleza de un ser tan  vulnerable, poniendo en tela de juicio el amor de los adultos?. Qué terror más espeluznante; todavía resuena en mí su eco.

Minientrada

Releer

Cada vez me gusta más releer. ¿No os ha pasado releer un libro años después y descubrir múltiples y nuevas significaciones, incluso nuevos personajes? Con el paso del tiempo las cosas se perciben de otro modo. Como la historia, que se escribe y se sobrescribe a la luz de nuevos hallazgos, con la distancia del desapego, ensanchando las perspectivas. Últimamente releo mi vida a la luz de la luna, he comprendido algo y hasta he descubierto a una larga y bella estirpe de abuelas que vivían detrás de mi sombra. Me gusta releer, releerlo todo. Acaso mis sentidos dejen algún de estrechar mi percepción.

“Una historia para no saber” de Elvira Lindo, El País

El País del Domingo (16/09/2007)

Si te empeñas, hasta en los actos literarios acabas encontrando un ser humano. Yo tengo a mi lado a uno, Luis, maestro jubilado al que vemos de higos a brevas, pero con el que mantenemos fuertes vínculos de amistad. La comida es de un pantagruelismo español; es decir, dura cuatro horas, en las que da tiempo a hablar de lo divino y en algún momento precioso, como éste, de lo humano. Percibo en la mirada del maestro un brillo de melancolía y le pregunto qué tal va la vida. Salen algunas penas que no vienen al caso y, como suele ocurrir, Luis habla del gran apoyo que tiene en su niña. Su niña tiene síndrome de Down. Todos vamos cumpliendo años y la vamos dejando atrás, en esa especie de infancia eterna en la que los sentimientos se expresan sin barreras emocionales. Los niños con síndrome de Down te dicen que te quieren con una rotundidad apabullante, y su capacidad de querer es la mejor parte de su síndrome. Sigue leyendo

La libertad primigenia

Hoy quería hablaros de libertad y me ha venido a la cabeza un post que en el 2012 colgué del Huffingtong post. Lo escribí para tomar aire en un momento en el que mis sabios de referencia, mis ancian@s venerad@s, parecían haber sucumbido al terror de la incertidumbre. Habla sobretodo de la libertad genuina de que gozamos cada ser humano para decidir  qué postura adoptar en cada situación de nuestras vidas. Como estoy un poco perezosa, me vais a perdonar que lo reproduzca tal cual lo tengo guardado. Otro día pensaré más, lo prometo. ¡Ah!, la lectura de El hombre en busca de sentido de Viktor Frankl es para vuestra cueva. Sigue leyendo

“Cariño” por Perico Pastor, en La Vanguardia

Suplemento Culturas n.620 (07/05/2014)

Esto no va de arte.

Aeropuerto del Prat a principios del mes de abril. Yendo a buscar mi vuelo veo por el rabillo del ojo una pareja, sentada en alguno de los butacones de la sala de espera, que comparte un botellín de agua en sendos vasos de plástico. Tienen unos sesenta años, de cabellos blancos impecables, van vestidos cómodos para viajar, muy cuidados. Supongo que ha sido el gesto conyugal, del afecto largamente compartido el que me ha atraído, pero no entiendo por qué me ha llamado la atención la escena hasta que la analizo en el recuerdo: ambos son hombres. Sigue leyendo

En defensa del miedo, Luis Muiño en La Vanguardia

El miedo no está de moda. Los libros de autoayuda están poblados de consejos para que acabemos con nuestros temores y salgamos de la zona de confort. La sensación que se fomenta en la sociedad actual es la de la omnipresencia del control interno: la situación no debe importarnos, lo decisivo es la actitud. Y por lo tanto, lo ideal es que nada ni nadie nos cree aprensión. Se diría que intentar sentirnos seguros evitando sucesos ante los que nos suponemos vulnerables fuera una mala estrategia psicológica. Pero ¿es cierto que la precaución es una táctica que nos anula?. Sigue leyendo