Cita

“Ninguna mujer libre, capaz de controlar del todo sus maternidades, “elegiría” el aborto. En la actualidad, es probable que la mujer pueda, por muchas razones, desmoralizarse hasta el punto de recurrir al aborto como una forma de violencia contra sí misma, como penitencia y expiación. Pero esto debe considerarse en función de los sentimientos culpables y autocompasivos en medio de los cuales crecen tantas mujeres. En una sociedad en la cual las mujeres accedieran a las relaciones sexuales por su voluntad, donde la verdadera contracepción fuera una prioridad genuinamente social, no existiría el “problema del aborto”. Y en semejante sociedad se produciría una notable disminución del desprecio de la mujer por sí misma, fuente psíquica de muchos embarazos no deseados.

El aborto es violencia: una violencia profunda y desesperada que la mujer practica, ante todo, contra sí misma. Continuará siendo la acusación contra otra violencia peor, de la que es una secuela: la violación.”

Adrienne Rich, en Nacemos de mujer (1976)

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